De este vaso votivo
en bacante, pámpano
como cristal atravesando
el artificio,
del vino y sus urdimbres,
Navegando un mar de dulzura
la ebriedad se transmuta
en cielo, risa o sombra.
De este vaso votivo
en bacante, pámpano
como cristal atravesando
el artificio,
del vino y sus urdimbres,
Navegando un mar de dulzura
la ebriedad se transmuta
en cielo, risa o sombra.
Muy bueno, José Antonio, brindo por tus versos! 
Gracias por tus palabras. Un saludo 