Sus manos sobre el rostro,
llovizna en las paredes
sangrando suavemente,
gotas,
de un grifo fantasmal.
Abriendo sus ojos,
dolor vertiginoso.
-No puedes hablar.
…
Y había una princesa
en coche,
con sedas y
caballos andaluces
cabalgando fantasías.
Habia una sirena
al borde de una embarcación
emperlada,
melenas rozando el océano.
Habia una bailarina
girando sin rumbo
en una caja labrada.
Florecillas rojas.
Habia azul,
de azules, príncipes
en casas de plástico.
De niñas, mis voces.
Habia musica en los árboles
sueños meciendose,
péndulos
de un árbol de coco en el monte.
…
Acabada una tormenta
estremecido el silencio,
escurrido por la puerta.
Tendrás nubes en tu boca,
luces en tu frente.
-Puedes hablar.
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Te lo agradezco mucho. Salud a nuestras voces.
Me encantó , maravilloso !!!
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¡Intenso!
¡Muy hermoso, poeta!
¡Un abrazo!
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Gracias poeta! Un abrazo.
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Gracias por leerlo. Abrazos poéticos!
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Aprecio mucho tu comentario. Saludos!
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Gracias! Un abrazo, poeta. 
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Gracias, compañera! Que grande es compartirlo con todos ustedes, poetas.
David
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Utilicemos ese don para clamar contra la injusticia, para cantarle al amor. Precioso, @cfoliveri . Felicidades. Un abrazo.
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Un honor tu comentario. Te lo agradezco.
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Ahí está la niña a escribiendo. Gracias. Saludos!
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Precioso y muy lírico, una maravilla tus versos color azul, compañera!!!
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Un abrazo! Muchas gracias @Minada
Wow… qué poemazo, Carmen!!!

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