Era la mañana de aquel día,
esperando que volvieras a mi vida,
con la maleta llena de versos,
de aquellos que te escribía desde mis anhelos.
Era la tarde de aquel día,
cuando mis lágrimas se perdían en la brisa,
recordando el ocaso de lo que fuimos,
mientras el silencio decía lo que nunca dijimos.
Era la noche de aquel día
larga, silenciosa y fría,
recibiendo la visita de Morfeo,
que me está enseñando a soñar sin tu regreso.
darnocC