Amo la idea del amor, de las rosas y confidencias. Amo lo incierto, los sentimientos florecidos, y el llanto de despedida. El arte de amar sin poseerlo todo, la poesía.
Amo los pasos pausados, las calles callosas, las palabras problemáticas que nos llevaron a alejarnos. Amo el despegue de cada avión que veo desde mi balcón, y sonrío a los amantes que van por su romance de dos días; ellos sí van. Amo la sensación de amar, de vivir amando, de hacer el amor.
Amo la desesperación de arrancar flores, de pisar charcos, de salir a la calle sin destino; de correr descalza, no abrigarme en el frío y, con resfrío, dormir sola esta noche. Sólo así, me levantaría tres veces, semanas y meses, lista para volver a amar. Amar en la soledad, los recuerdos, llorar y seguir amando, de nuevo, viendo que estoy compuesta de besos cortos y, sobretodo, de noches solitarias.
- 6/05/2025, Paris