Alzheimer

Llegó el silencio como un otoño sin pájaros

a traerte los recuerdos en peceras de mimbre.

En una carta sin nombre rocías los paisajes ciegos,

ocultos, que van llegando en inútiles relatos

para que el mundo estalle como una porcelana

en pedazos vibrantes entre mariposas de plata.

La distancia es una luz que permanece ausente,

mientras sientes la lentitud de la vida como un latido raso,

como un salto más al vacío de las ilusiones crudas,

de las reseñas marcadas por la herrumbre de los años;

es la decrepitud de una voz que se ahoga en silencio.

Hoy brillan las ausencias y otros recuerdos lejanos

que ya no tienen nombre ni calle ni paisaje ni despedidas,

solo la música de los inviernos se adelanta cada día

a traerte las postales de un verano que no tiene tardes;

solo las estaciones se acercan a despedir tu nombre

desde la otra parte de un paraíso que no tiene dioses,

que no se conforma con la gratitud de la existencia,

y que se desplaza en ese cielo de delirios cosidos

entre girones violetas con pétalos de la infancia.

Son las estampas que encerraron los posos de la vida

para llevarse el mundo de una tarde azul de primavera.

Por ti también pasó el carro de la historia a desnudarte

en las posadas del hambre, para sentir el frío de los charcos,

y llorar en tu pijama la soledad que dictan los mortales.

Ahora que el alma sueña sin ocultar los sueños,

se repliega en la memoria un pedazo de tu siglo,

donde cada episodio es el atajo de un perfume lejano,

y cada instante, el retrato de una subida al abismo;

solo el guiño de las estrellas se apiada cada mañana

de la ausencia que ha dejado el recorrido de tu nombre,

entonces, vuelves a esa niñez desnuda de despojos

donde el crepúsculo es una lucha más por la existencia.
F. Gallego

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Cuando se borra toda una vida…

Hermosos versos para explicar líricamente, esa enfermedad atroz…

Un saludo, Fernando

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Muchísimas gracias por tu comentario. Un saludo

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A veces viajo a esa posibilidad y me aterra. Sin embargo, detrás de cada tragedia hay un regalo. La ausencia de recuerdos se puede borrar, pero siempre hay quienes los mantienen vivos. Si damos, sembramos las semillas y retoñaran como todo en la vida . Gracias por el viaje .

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