De alas negras
vestía la oscuridad a mi alma,
que trémula yacía
(inerte)
a la espera de que ella
le besase,
( la noche eterna)
acunada bajo su manto frío,
su aura negra…
Allí, a la espera, tú
(mi negro ébano),
mi alma de ecos sin voz,
sonrisas perdidas.
entre mis labios pálidos,
(sin vida)
siempre esperaste ausente,
abrazada al vacío de la vida toda.
(solas tú y yo…Alma mía)