Al amanecer,
después de una noche lluviosa
me gusta caminar
y hundo mis pisadas
en algún escondido barrizal.
El aire fresco me revive
y las gotas del rocío
parecen campanitas de cristal
que, al desprenderse, suenan
a música celestial.
Sigo con mi caminar
y escojo la senda solitaria
que lleva a un lugar,
dónde se juntan
las místicas almas
que en la vida sueñan.
Sueñan por la libertad.
Me hiciste sentir el aire fresco y escuchar esa ‘música celestial’ del rocío. El final es muy poderoso, ese refugio para las almas que sueñan con la libertad te deja con una sensación de esperanza hermosísima.
Saludos
Esa imagen de las gotas de rocío sonando como campanitas de cristal es pura delicadeza, y la caminata hacia ese encuentro de almas soñadoras le da un cierre profundo e inspirador.