Maravillosa interacción del paisaje interno con el exterior, ambos se constituyen mutuamente, lo que se vive dentro se siente afuera y viceversa. Alegoría vigente y activa con categoría propia en el orden metafórico. Aplausos
Es fascinante cómo juegas con los colores. Empiezas con el rosa del flamenco y el blanco de la sal y las nubes (ese “algodón a blanquear” es una imagen preciosa), para luego oscurecer la paleta con el gris de los plásticos y el vuelo de las gaviotas carroñeras. Ese tránsito visual refleja muy bien la pérdida de la inocencia del paisaje.
El color de los paisajes se tornan grisáceos después de nuestro paso. Cuántos desastres dejan nuestras huellas, quizás, tal vez todo reviva cuando nos hayamos ido. Excelentes versos. Saludos cordiales.