A veces, me pregunto,
si vivo todavía,
si todo no es un sueño
o alguna pesadilla.
Absurda la pregunta
que invita a la sonrisa,
igual que el pensamiento
que nada en utopías.
La vida es un misterio
y así hay que vivirla,
sentirla en sus zarpazos
igual que en sus caricias.
No valen las palabras
que intentan definirla,
tampoco el pensamiento
y menos los sofismas.
Se vive, simplemente.
se anda y se camina,
sintiendo los latidos
del alma que suspira.
Se busca entre la sangre
la flor y poesía,
el verso que susurre,
la letra mal escrita.
Y así, de esta manera,
vendrán las golondrinas,
en nuevas primaveras,
a darnos su alegría.
Vendrán las emociones
los llantos y las risas,
y el agua, hasta los ojos,
con lluvia que destila.
Serán los corazones
aquellos que reciban,
el canto de los cielos
de musas preferidas.
A veces, me pregunto,
si es cierto que, algún día,
podré besar tus labios
amándote sin prisas…
Rafael Sánchez Ortega ©
31/03/25