Desvanecerse es arte,
hundirse en aquello que se siente
sin necesidad de entenderlo
como la muerte, la decadencia
existen, no se puede negar.
La gracia con que se crece
equivale a la desgracia de disminuir
en vida, en fuerzas, en histeria, en…,
hasta que sea polvo de estrellas.
De nuevo somos creación
cuando nos damos cuenta
que destrucción también es
un acto de nuestra incumbencia.
Sentir cuando el tiempo es de morir,
y el tiempo de vivir
y en medio jugar a montar
la ola del por venir.