Zapatos viejos

Tengo unos zapatos viejos y con los cordones raídos,
parece que tienen ojo que miran a su dueño,
una nariz, una boca, unos ojos que…, que parecen tener sueño;
tengo unos zapatos viejos que nadie me los compra.
¿Nadie los necesita?, nadie los quiere…, no tienen amigos.
Esos zapatos viejos que siguieron la moda.
cuando la moda era sangre, solo eso, sangre.

No se coleccionan zapatos viejos con ojeras
cual niño manido, viejo revenido y muerto de hambre.
Eso es lo que me han dicho los zapatos viejos,
que nadie los quiere, por ser solo eso, zapatos…

De su caja, ya ni se acuerdan ni tampoco se guardan,
¿Dónde se ha visto que unos zapatos viejos se guarden?
Sólos quedan en el olvido… a veces, olvidados;
otras veces se oyen sus pisadas cluecas en cajas vacías,
porque nadie quiere unos zapatos viejos, con sus cordones viejos.
No quieren que nadie los miren por ser solo eso.
Zapatos viejos, rotos, con cordones despeluchados y manidos.

¡Ay compañeros de viajes! siempre me acompañasteis,
aún con el corazón herido y la barriga manando sangre,
siempre has compartido, ese corazón de zapato viejo,
sabio viejo, el más común de los zapatos viejos y manidos.

La fina piel de la naranja.
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CEDRO.

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No hay nada mejor que eso, unos zapatos viejos compañeros de viaje, es difícil abandonarlos, saben mucho de uno mismo…
Me pareció un poema muy hermoso, Alfonso. :heart_eyes:
Un abrazo!

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Gracias @mariaprieto , se me olvidó poner que saben mas de nosotros que nosotros mismos. Es una bonita metáfora, que si la piensas, cobra sentido. Muchas gracias, un fuerte abrazo.

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