Volver a nacer

El árbol no discute
con el viento sobre
ser o no ser,
él es y punto.

Esas cosas
son del viento
siempre amante y del río
delirante observador.

Más alto,
menos delgado,
más fuerte,
menos sensible o
al revés.

Río hacia arriba nunca,
siempre por gravedad y tecnicismos.

Lo cierto es
a menudo algo extraño y
el contrario una verdad
increíble pero irrefutable,
entonces,
ni siquiera la frase
“el tiempo dirá”
tiene cabida.

Acaso ordenas
el color y forma de las hojas,
decides la altura
de cada uno de los árboles.

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Esto esta muy bueno:

Se me figura que es un Koan del zen.
Saludos cordiales.

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¡Me encanta leerte amigo! :heart:

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El ser por el ser…
No podemos decidir, pero sí distorsionar o interrumpir. Siempre el ser humano haciendo y deshaciendo a su antojo…
Hermoso. Muy bueno tu poema…

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Muchas gracias por leer y comentar

Mi pequeña poeta bilingüe

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Muchas gracias por la observación.

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