Silencio.
Tengo un vano intento
anidado en el pecho;
es
una voz ahogada,
un grito,
un gemido.
Es la marcha del exilio;
un mar sin muertos,
una sonrisa ambulante.
Es un árbol cansado
que yace
en las faldas
del río que baja
-sinuoso y hostil-
hasta el mar de mi país
¡Me conmueve poderosamente!
Tengo tantos amigos y familiares allá, afuera, en el mundo, en la vida… buscando libremente horizontes más amables …pero virando sus ojos cada tanto …a ver la casa que dejaron lejos…
Conmovedor y bello poema!!-
“Es la marcha del exilio;
un mar sin muertos,
una sonrisa ambulante.
Es un árbol cansado
que yace
en las faldas
del río que baja
-sinuoso y hostil-
hasta el mar de mi país”