Un segundo

Un segundo,
solo bastó un segundo,
solo un segundo,
para que todo saliera a flote.

Todo cuanto el mar escondía, en el mismísimo fondo,
ahora flotara cómo naufragio perdido en el océano.
Todo cuanto perturbaba mi existencia
y estuvo perdido, casi empotrado por los años,
en los inhóspitos arrecifes del mar de mi conciencia,
ahora se mueven facinerosamente delante de la mirada pública.

Un segundo, sólo basto un segundo,
un solo segundo para que la noche que misteriosa yace
alumbrara mis secretos escondidos ; indignamente develados por las ansias de una facinerosa.

Un segundo, solo basto un segundo para que los gorilas
que nunca duermen en la niebla
se enfrentaran a la mano devastadora del hombre.
Un segundo, solo bastó un segundo
para que el día se volviera noche
y todo cuanto
fue oscuro y furtivo
ahora brillara
como brillan
las estrellas en el firmamento,
por las ansias perversas de una facinerosa,
que por anacrónicos celos expusiera ante la algarabía,
ante los ojos del bullicio,
ante lo más miserablemente temerario,
los secretos que el mar escondía
en el mismísimo fondo.

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Una acción malintencionada puede cambiarlo todo. Me han gustado estos versos:

Saludos compañero!

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Muchas gracias poeta. Honor que me hace recibir tus comentarios. Feliz jueves.

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