Un poema robado

No puede ser, me dijo ella.
Por el regalo que le llevé.
Te lo has robado. ¡Dime, confiesa!
Pero aceptó aquel papel.

No puede ser, me dijo ella.
Yo te conozco, no eres así.
¿Dónde has sacado este poema?
¿Quién te ha ayudado para escribir?

¿Acaso Nervo te ha ayudado?
¡Rubén Darío, tal vez él fue!
No, no princesa. Hoy me he inspirado.
De ahí las rimas que redacté.

Le hablé de flores, de que es bonita.
Que sueño tanto estar con ella.
Quedó contenta la princesita.
Y ya no robo ningún poema.

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Genial, felicitaciones. Un placer pasar a leerle.

Valiente poema y lógico arrepentimiento. Muy original.
Abrazo

Gracias. Celebro que le guste.

Gracias por su comentario.
Un saludo.

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El que roba por amor, es como el que roba un libro…No debe hacerse, pero merece su perdón.
Abrazos

Saludos Saltamontes

Algo así.
Saludos