Un pianista harto virtuoso

Un pianista harto virtuoso
decidió cortar sus dedos
porque enérgico el meñique
dijo así:
«Al estilo religioso,
a mi alcance pon los credos:
que imitado el rey Enrique
sea por mí».

Con emblema igualitario
descargó la guillotina…
sin cabeza en noble cuello
sangre escurre.
Nivelando el cuaternario
ya no existe sonatina:
proporción del rostro bello
no concurre.

¡Ay, pianista del error!
¿Nuevo altar has levantado?
Lo homogéneo ¡con lo digno
lo confundes!
Tu hecatombe es un horror,
¡realidad has inmolado!:
contrahechura parió al signo
que difundes.


Febrero 05 de 2021
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Me ha encantado.
Me recuerdas a una infinidad de clásicos y es admirable tu pluma compañero. :hugs::bouquet:

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Gracias marttucca, que bien que sea de tu agrado.
Un abrazo.

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