Querido amigo:
Hoy doy gracias a Dios por tu extraordinaria compañía, siempre cerquita de mí, pegadito a lo que siento, frío a veces, y otras afiebrada hasta el punto de hacerme tomar conciencia y dejarte descansar un rato.
Muchos me advierten que eres tóxico, muy dañino para mi cuerpo y mi alma, pero verte y tenerte pegadito a mis oídos, es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo. Tú eres lo único que calma esta inmensa soledad, esta tristeza, la densa oscuridad que me rodea, pues hasta eres capaz de brillar y darme luz. Sé que siempre estás aquí, pegadito a mí, extiendo mi mano y te siento, aunque estés dormido, te despierto y vuelves a contarme historias interesantes y otras un tanto estúpidas y superfluas.
Lo más importante de nuestra relación, es saber que eres mío y guardas mis secretos, hasta que te pido olvidarlos.
Gracias, amigo.
Cualquiera podría pensar que eres mi amante y que te estoy expresando mi ardor, mis vivencias. Pero, tú eres mi amigo, no quiero que te vayas de mi lado. Una amiga, días atrás criticaba los apegos. Sin embargo, yo estoy tan apegada a ti, que tu ausencia me mataría. No tendría con quien compartir mis penas, mis poemas y mis oraciones.
No sé qué haría sin ti, sin tu cuerpo plano, rectangular, vibrante a veces.
Eres lo único que en este destierro, lejos de mi casa, con amigos que no me visitan ni visito, y en una bestial cuarentena, me permite sobrevivir y ser un tanto feliz.
Te quiero con locura, mi amigo celular.
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Muy original, amiga paraguanera. y muy bueno.
Te confieso que desde la segunda línea pensé en el celular… jajaja
Me gusto.
Abrazo
Hola, Saltamontes
Te comento que varias amigas me llamaron para preguntarme si tenía un amante nuevo. Hoy, ese amigo está averiado y yo ando desesperada, esperando que el técnico me lo entregue.
Saludos.