Tres π

El primer π era alegre, pequeño, oscuro, denso y caliente como la furia del amor del que fue creado.

El segundo π —aquí ultimado— es indiferente, con la apariencia monótona que da lo estatuario, esa falsa sensación de que las cosas no cambiarán, de que todo seguirá siendo así.

El último π —intercalado como quien enmedia las cosas— será un signo triste, de cuando las palabras y los números dejen de ser; el Todo no acabará en el “reuno” de un “contricto”, cayendo hacia sí mismo, sino más bien, será una difuminación silenciosa, la rasgadura de un mudo lamento, volviendo entonces a la horrorosa oscuridad de esa nada fría, inicial, donde comenzó todo.-

Chane García.
@ ChaneGarcia.

Imagen tomada del #reto3pi de: Scriptor Hispaniensis ن (@ScriptorHispani)

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