Todo lo que no se dijo
y no está escrito
se perdió en el hueco
de todos mis miedos.
Se acomodó en gris
sobre fondo de humo
y se hizo nube fuerte
en el cielo de mi mala suerte.
Todo lo que no pinté
se perdió entre tubos de colores
resecos y olvidados
en el desván de las pinturas muertas.
Fantasmas sin forma ni fondo…ni color…ni tiempo.
Todo lo que soñé y perdí,
todo lo que no viví,
todo lo que no me permití sentir…
ahora son pájaros sin alas
revoloteando en mi sombra.
.
.
Bellísimos versos, cuantas veces habremos dicho que “no” y lo que es peor cuentas negarnos a nosotros mismos “el sentir”, triste apisonadora a la que a veces nos doblegamos!!