Así es la mente del artista. Sus ideas y pensamientos vuelan por tantos lugares que donde se estacionan, empiezan a construir su obra. Me imagino donde paraba Dalí para empezar sus pinturas.
Has escrito un jotabé a la altura de la personalidad de Dalí.
Muy buen poema , Alejandro!
Saludos cordiales amigo poeta
Muy bonito poema! Soy admiradora del trabajo de Dalí, es una auténtico viaje visitar su museo y sus casas hechas museos, un genio en todos los sentidos. Y el poema, le hace justicia!
En el arte, el tiempo es tan líquido como queramos verlo. A veces pesa como una losa solidificada, pero otras… otras es un arroyo llenito de remolinos, o suaves charcos entre flores.
“¿Es el quid del tiempo que se derrite
o es que el dios Cronos su poder remite?
No hay aliento que las horas visite
y no hay sustento que las resucite.”