Temo tropezar

Necesito saber que estoy solo.

Que toda la corrupción y podredumbre
que encierro en mi ser
no puede salpicar a nadie,
sea cuerpo o espíritu,
presencia o recuerdo.

Aún así sé que estás cerca
y temo tropezar.

De ahí la distancia, el silencio,
lo espaciado del recordar.

Tengo miedo de las bestias que contengo
pues, aún acarreando sus tormentos,
habiéndome acostumbrado a su yugo,
no soportaría que rozaran a un ser querido.

Y, si acallando a mis demonios
enmudezco yo,
quedaré con el consuelo
de que mi silencio,
mi distancia
y mi olvido

son amor.

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Un poema estremecedor, de una desgarradora honestidad.

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Muchas gracias por tu comentario, Fernando. Significa mucho para mí.

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