Tarde

como un sabor amargo,
en la sombra cansada
se hacen grises el aire y la calma

llorando cielos,
el pecho se agiganta…

¿quién guarda, infiel,
las luces de la tarde?

el incendio hace tiempo que corona el alba
y aquí, sedentaria, la vida pasa
como si en las manos vacías no ocurriera nada

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Qué poemazo. Potente de principio a fin. Y el último verso es rotundo. Cuántas cosas ocurren en los vacíos.

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Gran poema, compañera! Y muy hermoso. :blue_heart:

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Maravillosos versos.
Abrazo.

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Muchas gracias, jefe! :blush:

Marttucca! Un placer verte por aquí. Muchas gracias!

Mil gracias, María!

¡Grande Ze!

Me envuelves, me inspiras.

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