¡Ese vacío eterno de surcos invisibles! - Esa ventana abierta como en dos corazones y la vida tejiendo una bufanda verde, bajo el cielo infinito que no sabe llorar. ¿Hay acaso un latido, sonando en mi interior? -¿Hay acaso algún lirio que se parezca a ti?- La lluvia cae y se va despidiendo con un adiós sublime, sabiendo que algún día volverá a diluviar. Y entonces, me pregunto: ¿Renacerá mi alma, como flor de verano? -El jardín que florece en tantas madrugadas, ya se anegó de horas bajo el reloj vencido y antes que sea noche entre arenas y páramos, cantaré en la ventana, aunque noviembre tenga treinta días… sin ti.
Preciosa prosa poética.
Una bella lectura 
Una pieza hermosa Lucia, en toda la extensión de la palabra hermosa ; y digo hermosa porque otro adjetivo quizás no sea tan apropiado para un retrato de alma, que una poetisa traza con tanto énfasis en lo hermoso.
Uffff
Es una prosa profunda, con una nostalgia que traspasa al lector.
Las metáforas está tan finamente bordadas.
Maravilloso!!!
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y la vida tejiendo una bufanda verde, bajo el cielo infinito que no sabe llorar. ¿Hay acaso un latido, sonando en mi interior? -¿Hay acaso algún lirio que se parezca a ti?- La lluvia cae y se va despidiendo con un adiós sublime, sabiendo que algún día volverá a diluviar. Y entonces, me pregunto: ¿Renacerá mi alma, como flor de verano? -
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Siempre inspirada, Lucía!esa es la verdadera felicidad, aunque cueste creerlo…vivir inspirado!!
Un abrazo y un gusto leer esta belleza!!
¡Versos que se siembran en surcos invisibles para florecer como una hermosa prosa poética!
Bella tu inspiración, Lucía.
¡Abrazos cariñosos!
Que versos más nostálgicos, prácticamente lloran solos esa emoción de la soledad, muy bellos y poéticos poeta!!! 

Qué hermosura!! Esos surcos recogerán la semilla y florecerán después…

Me encantó!
Abrazo, poeta!
Gracias Galilea, por pasar por mis letras.
Honor que me haces, querido escritor, con tu bello comentario. Recibe mi afectuoso saludo y gracias, por leerme.
¡Qué bonito!
Permanezco en aquella ventana, sobre su alféizar que también son de corazones, y repitiendome su prosa me viene a la memoria otros versos, igual de bálsamos para el alma, como el “llueve por el camino, y voy buscando el sitio donde mis lágrimas han caído”, y ahora somos dos, Huidobro y quizás otros más, en tu ventana, repitiendo al unísono su prosa escrita.
¡Qué gusto, leerle!
Los surcos de las ausencias… Muy hermoso. Abrazos cariñosos.
Muchas gracias, querido poeta, por pasarte por mis letras, con tan agradable comentario; abrazos poéticos.
Gracias querida poeta, por pasar.
Muy amable, querido poeta, por pasar por mis escritos.
Mil gracias, querida Ana María, por pasar por mis letras.
Agradezco verte en mis escritos.