Sonrojo

Tengo a La Parca llorando,
reclamándome algún parabién
que por mi le fuera negado.

Ah!, cómo nos liamos y confundimos,
nosotros, los inmortales de alma,
con los males de este cuerpo furtivo.

Aún debemos amarnos mucho primero,
la hora de cambiar no ha llegado,
aunque él siga las huellas del tiempo.

Llevaré luciérnagas en los ojos
para que no nos confundamos
y el corazón por tu amor en sonrojo
cargado de cariños y abrazos.

sonrojo
Pixabay/FreeImages

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