Soneto.- veloces las palabras

Veloces las palabras como el viento
vuelan dejando al liante en evidencia,
quien tras menospreciar a su conciencia
tirando va adelante de momento.

Mudo me quede yo si acaso miento,
si por menospreciar la referencia
tratara de quitarle trascendencia,

pensar quiero también, sin fundamento.
Pues cuando el raciocinio se improvisa
fácil se mete por doquier la pata
sin que caer ni dios caiga en la cuenta,

cuando si el amor propio se nos pisa
si al más pintado hay que matar se mata
mientras que lamentar si se lamenta.

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