Soneto.- un calvario mi destino

Si le digo que frene hoy a mi boca
nunca podré callar mis convicciones
aunque lucirlas pueda entre algodones
cuando de veras a callarse toca.

Tanto que a veces de verdad se choca
de frente con la fe de los santones,
que siempre en cantidad de situaciones
tal vez cuanto pronuncia mal se enfoca.

Pues mientras corra sangre por mis venas
la voluntad pondré de manifiesto
aunque el pellejo deje en el camino,

porque mucho rechazo las cadenas
que a vivir me condenan tan molesto
convirtiendo en calvario mi destino.

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