Alguna vez fue la primera vez,
cuando era poeta, cuando era invierno,
mojándome despacio en el recuerdo,
en medio del aguacero, tal vez.
Las noches sin música, la esbeltez
del silencio, los quejidos del sueño
tras la tapia, insomne, de los espejos,
cuando yo era poeta aquella vez.
Ya todo es una playa sumergida
y entre los jirones abandonados,
las mohosas banderas, la esculpida
efigie de la lluvia, los dorados
cabellos de la luna, está la vida
y sus ocres guiños desesperados.

