Soneto.- cuando de fiar no son los testigos

Cuando de fiar no son hoy los testigos
delante de los jueces, mala cosa,
que siendo la faena peligrosa
hoy nos pueden sobrar los enemigos.

Y es que si no nos vemos ni de higos
a brevas, toda relación capciosa
se puede convertir en sospechosa,
fácilmente a tenor de los castigos.

Que si raudos pasamos por la vida
del mal apenas si nos damos cuenta
al observar al impostor de lado,

pues siendo la existencia entretenida
una vez que cumplamos los noventa
lo mismo nos da el noble que un chalado.

3 Me gusta