Somos peces del desierto
nadando en vacíos.
Somos mentiras que dicen lo cierto
cuando se marchitan los ríos.
Somos lo que el viento no se llevó,
la bandera que nunca se iza.
Somos el misterio que el destino dibujó
como la sonrisa de la mona lisa.
Somos quienes beben el tiempo
como un paradójico veneno,
Un día más que es siempre
un día menos.
Somos un campo de combate
en la incertidumbre de la partida
Y hasta los que más estudian el ajedrez
los pone en jaque mate la vida.
Somos quienes no tienen respuestas
Por el qué, el cúando y el dónde,
Somos los que escarbamos en el alma
sin saber lo que se esconde.
Somos las grietas de la memoria
viendo cómo se filtra la luz de la imaginación.
La muerte es el último acorde
de esta existencia que llamamos canción.
