Me gusta pasar
las horas enteras
bajo la campana
de la chimenea.
Al amor del fuego
mis ojos se cierran
para así evocar
mis viejos poemas
Si ahora escuchara
llamar a la puerta y
como otras tardes
lejanas vinieras…
Ya ves… todo pasa…
parece que fue ayer,
que aquí mismo
sentado a tu vera
te leía a ti sola
mis viejos poemas.
Ya ves… todo pasa…
si ahora vinieras
que grandes olvidos
mi amor te dijera
Me gusta evocar
las horas aquellas…
las tardes que acaso
tú ya no recuerdas…
Es bello y no obstante
¡Tiene una tristeza !
Estoy solo, solo y
en la tarde fría
mi corazón se hiela.