Sinfonía de Amores Eternos

Escribiré un poema en cien estancias,
sobre cómo en sueños te presentas, noches sin calma.

Tu mirada triste, aguja afilada,
tu beso suave, estallido de balas.
Pintaré tu rostro pálido y sereno,
dedos esbeltos, lunares en tu cuerpo ajeno.

Y tú pesarás mi pecho con plomo fundido,
el dolor nos separará, el destino temido.
En tus ojos, destellos de estrellas distantes,
inmunes al tiempo, incólumes, radiantes.

Sepan todos: esta pasión grave y profunda,
dudoso es si podré afrontarla sin segunda.
Tu vestido, un arcoíris en movimiento,
y tus manos, fragancia de julio, suavemente aliento.

Pero lo esencial, ahora moras en mí,
como si entre mis costillas echaras raíz,
pulsante.

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Pero lo esencial, ahora moras en mí,
como si entre mis costillas echaras raíz,
pulsante.

Estos versos son definitivos,increíbles por incuestionables en su pasión.

Es muy bello este poema…

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Muchísimas gracias por tu comentario tan gentil.
¡Un saludo!

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