Sin miedo

No, yo no tenía miedo si tú llegabas tarde.
Es curioso vivir en primavera bajo campos floridos
y sobre ausencias que nacen en septiembre.
Yo siempre te esperaba bajo mi mundo mágico
y aunque fuera de noche, me inventaba milagros.
Era joven, entonces.

Caminaba tranquila sobre el pesado mundo
y sobre campos verdes celebrando los días.
No, yo no tenía miedo del futuro implacable,
inventando utopías sabiendo que partías.
Yo nunca imaginaba que el cuerpo se plegaba
o que llegabas tarde sobre la piel ajada.

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