Senomaniaco

Esa manía compulsiva de mi mano
imantada a ese magneto carnoso y redondo
donde el vértigo tembloroso de la soledad
atraviesa el abismo de la noche
asido a esa suave arista,
montaña mía.

Turbulento río de oscuridad la noche
que cruzo enceguecido en pos del alba
aferrado al barandal de tus senos.
Puente mío tu cuerpo.
Barca de remos palpitantes en que navego sobre miedos primigenios.

Hurgo bajo la blusa de tu pijama
trepo hasta la piel combada
hasta donde tiembla a tu respiro la sensualidad dormida
donde dos colinas rompen el horizonte de tu vientre
hasta donde ondula la jícara de mis manos
para llenarse de hembra
de mujer
de esas glándulas lácteas
donde abreva la vida.

Mientras, la bestia interna que me habita
vencida
satisfecha
acomoda en un abrazo tu espalda contra el pecho
y enerva su sueño en tu nuca,
-desprovista de pasión-
mi mano se regocija de la ternura
afelpada de tu seno.

Que moribundos
que anestesiados
que contráctil morbidez
que aglutinados relámpagos de placer
dormitando en tu pecho.

Obsesivo
inconsciente acto
lascivo tacto
palpando turgente matriz de vida.
Concavidad sosteniendo cumbres convexas
donde todo nace
donde dedos cachorros amamantan sueños.

No me dejes huérfana la palma de la mano
invadida de sombras y frío.
Déjale acurrucar
sosegar esas cúpulas
embriagar la manía de la copa de mis manos
para que no despierte en pesadillas por las mañanas
estrujando el vacío.

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Alguien lo tenía que decir y tú lo has dicho. Y de qué forma.
El poema es una maravilla, Jesús. Todo él.
Pero ahora te cito los versos que se me han pegado a la piel…

Mi admiración :clap::smiling_face_with_three_hearts:

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Ay, mi admirada Walla, que buen levantón de ánimo me has dado en domingo!

La manía del empierne, de la voz y la charla, del arrumaco, del sóbame los pies o ráscame tal lado, de las originalidades que nos inventamos con nuestros seres queridos, son el pivote, el ancla, la columna desde nos jalamos al amor y al futuro. Tantas cosas tan minias, triviales, rutinarias, pero que esconden un centro magnífico y trascendente.

Un abrazo y de nuevo, gracias!

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