Sencillamente

Hay noches de menta,
donde es mejor aparcar el alma fuera,
olvidarse el oficio de vivir…
cegar los oídos de medios secretos,
prohibir cualquier quimera
distribuida a silencios
por flores de primaveras,
perfumando solo abril…

Esta oscuridad hostil
no quiere vestir lutos,
abarca la eternidad disoluta
que permite amar sin descifrar la conciencia,
como precepto…

la amistad no puede sustentarse en un verso
escrito a otra musa…otra mujer.
Dejar la palabra muerta…dormida.
para después…

El tiempo, no paró.

Pedro…de momento. Enero de 2024

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El amor, la mujer que nos ama, la amistad, equiparable a otros amores, nosotros mismos y nuestros miedos y temores, las ganas de escapar que a veces nos entran, para ser más libres. Y la poesía que acaba por hacernos maleables, como la arcilla. Me ha gustado este poema. Saludos, amigo.

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Donde no hay, no se puede buscar, en mi caso no hay…intento zanjar este tema…lo que pasa es que leo cosas…pero bueno he decidido dejar ya aparcado este asunto , pasar por completo, siempre y cuando, no me moleste demasiado.

Ahora me voy a ir unos días fuera, a ver si cuando regrese pasó la nube,

Gracias, un abrazo

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