Seguir viviendo

Hay que seguir viviendo a toda costa
con gran capacidad de sufrimiento,
que si palmar palmamos siempre a posta
quejarse igual no viene mucho a cuento.

Si por vueltas que demos al asunto
a la carta no existen soluciones,
porque a callar nos toca siempre y punto
temiendo que nos pisen los talones.

Pues conviene tener bastante claro
que el futuro sorpresas nos depara,
sin que se pueda interponer reparo
porque algún cálculo al final fallara,

porque el mimar los propios ideales
ante la muerte huelgan los avales.

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