Sed de jauría

Eran las horas de un tornasolado niño
sobre la peligrosa siesta silenciosa,
descalzo de miedo juega sigiloso
mientras acechan los lobos lujuriosos.
Quieren su sangre y su inocencia,
su rebelada risa y su credulidad,
romper su mundo sin creencias
robarle sus juguetes de jugar.
Execrables las manos asesinas
ojos impíos en espejos tensos,
cuidate hijo de los hombres fríos
rondando el carrusel de la muerte.

6 Me gusta

Uyyyy… qué intenso este poema.

Supongo que va del tema de la pederastia. Tremendo tema por abordar.
Tan necesario proteger a nuestros niños de tantas terribles cosas y personas que los acechan.

Excelente la lírica.

El título anuncia un poema muy muy intenso,
¡Y lo es! :clap::clap::clap::clap::clap:

1 me gusta