Ruido blanco
Donde antes hubo un hombre vivo,
ahora hay una mente
que se apaga:
un borrado plúmbeo que hila un ruido blanco
que se aleja como un suspiro seco,
un jirón de oscuridad, un aullido sordo
que le detine el pensamiento.
En su cabeza, el eco de una voz
que no deja de buscar
entre habitaciones incomunicadas,
sin recordar que perdió.
El verbo es un espejismo
que que se desploma como una muro de cemento.
Donde antes hubo vida, ahora solo existe el vacío
que sepulta el recuerdo.
Imagen ChatGPT
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Es muy cierta y precisa su percepción de los verbos, porque todo verbo pesa aún mas que la piedra, y el derrumbe produce no solo estruendo sino dolor; supongamos el verbo amar, ¡cuanto vale y cuanto pesa ese verbo!. Su derrumbe es tan bulliciooso que cubre todos los acúfenos que perturban el silencio. Poema muy sugestivo, alude a un personaje de origen italiano (supongo) se llama “franco deterioro”.
Aplausos…
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Son palabras que viajan desde un mundo individual hasta un cosmos del alma.
Así hace tu poema que “el verbo es un espejismo”
Un gran saludo.
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Gracias por tu lectura y comentario.
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Gracias por compartir tu comentario. Un abrazo.
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Describes el derrumbe desde adentro: mente que se apaga, ruido blanco, verbo que se vuelve muro. “Donde antes hubo un hombre vivo” marca la pérdida peor que la física: la del yo. Ese “eco de una voz que no deja de buscar” en habitaciones incomunicadas es devastador. Es el Alzheimer, la demencia, o cualquier borrado de la conciencia contado sin metáforas dulces.
Lo más brutal: “un aullido sordo que le detiene el pensamiento”. Sin sonido, sin pensamiento. Solo vacío sepultando recuerdo.
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Gracias por leer con tanta profundidad, Edgar. Me conmueve que hayas percibido precisamente ese ‘borrado de la conciencia’ sin adornos. Escribir sobre el vacío es difícil, pero saber que el ‘aullido sordo’ llegó al otro lado del muro hace que el esfuerzo valga la pena.
Un abrazo.
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Cuando aparece esa disociación entre la mente y el individuo, la existencia se descalabra y la soledad invade al ser que ha difuminado sus recuerdos en una niebla espesa, en la que es imposible avanzar y al mismo tiempo retroceder.
Gran poema, Fernando.
Un saludo.
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Llega un momento en que nos vestimos más de recuerdos que de futuro. Hermoso y profundo poema, @Fernando .
Un abrazo.
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Muchas gracias por tus palabras. Has captado perfectamente ese “limbo” del alma que intentaba describir: esa parálisis donde ni el pasado ni el futuro sirven de refugio. Me alegra mucho saber que el poema te ha provocado esa reflexión. Un fuerte abrazo
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Has puesto palabras exactas a esa parálisis existencial que intentaba transmitir: ese “no lugar” donde la memoria se vuelve borrosa y el individuo pierde su ancla. Es un privilegio que mis versos encuentren ecos tan lúcidos en ti. Un saludo.
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“Ruido blanco” es un título muy atinado para este magnífico poema de derrumbe y vacío de la mente…
Un abrazo, Fernando, buen domingo!
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¡Qué alegría recibir un mensaje así! Me da gusto que el título te haya resonado tanto; hay algo profundamente inquietante y, a la vez, extrañamente calmo en ese “ruido blanco” cuando la mente decide desconectarse o simplemente colapsar bajo su propio peso.
Excelente @Fernando. He leído varios de tus poemas y me gusta esa voz poética que tienes, agreste, desolada. Tu poesía suena como un clamor impotente por aquello que el tiempo carcome, sin que nadie pueda hacer nada al respecto.
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Me honra que percibas esa voz agreste y desolada. Siempre he sentido que la poesía es, en gran medida, el registro de esa batalla perdida de antemano contra el reloj. Como bien dices, es ese clamor impotente; intentamos atrapar la luz de un instante con palabras, sabiendo perfectamente que el tiempo ya lo está convirtiendo en polvo.
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¡Guau! Primero. Agradecido. Conocí un nuevo término: plúmbeo. Mi ruido blanco, despabila. Ante el lenguaje.
Un gran abrazo.
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Un gusto compartir palabras y nuevos términos contigo. ¡Otro gran abrazo para ti!
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Gracias por tu compañía y por leer. Un abrazo.
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Una pieza poderosa.
Describe con mucha precisión esa pérdida de identidad donde el verbo se vuelve espejismo.
El vacío que mencionas al final deja una sensación de silencio absoluto muy lograda.
Saludos 
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Agradezco mucho tu lectura y el comentario. Me complace saber que la precisión en la pérdida de identidad y el cierre en silencio cumplieron su propósito. Un saludo afectuoso.