A todas las rosas blancas se las lleva el invierno
y mueren cuando el paso del gélido octubre
da paso al innombrable y efímero momento
en que las almas se marchitan.
Y no es la primera vez que nos dejan por la temible;
por la que se lleva a todos,
la que no tiene cura:
la que te mata.
Vuela ahora en el cielo un mensaje de esperanza
y llevas en él escrito, en el pico de una paloma
la paz que los hombres buscaban en la tierra
y yace en el cielo.
Tú te vas, pilar fundamental, y nos dejas a nosotros en este valle de lágrimas,
en el que tu recuerdo adornará la tumba
junto a tus hermanos.
A todas las rosas blancas se las lleva el invierno;
tú te quedaste a unas semanas del inminente final.
Te diste prisa en cerrar el telón
de una obra triste y amarga.
~ En memoria de mi tía ~



