A Alfonsina Storni
Todo era silencio y oscuridad,
y al principio dije “Amor”, de la Nada.
Y fue la palabra “Luz” la segunda,
del día segundo, alma de verdad.
Al alba tercera nació beldad
ala mar el mar la mar azulada.
Y en la tarde cuarta, muy muy calmada,
la Tierra al céfiro dio libertad.
Ardió la quinta noche bajo estrellas,
sangre y espíritu, semilla y flor,
y soñé inocencias nuevas y bellas.
Del sexto despertar llegó el rumor
del nombre de las séptimas centellas
del corazón de mi ser creador.

