Restaurante de Libros

¡Un espanto! Ya lo sé,
lo que voy a contar.
Un día como cualquiera
con mi padre fui a cenar.

Llegamos todos contentos
al restaurante indicado
y al pedir la sabrosa cena…

  • ¡Un libro me han dejado! -

El mesero sin chistar
dijo con voz azarosa:

  • Es un libro de terror
    con historias espantosas.

Lo miré y me miró
el descarado mesero
y mi padre, ni chistó
al ver tal servicio… ¡Poco austero!

Al cenar el otro día
mi padre me invitó
pues, por norma tocaba
su compañía… ¡Todo honor!

Siempre lo pasábamos bien,
disfrutaba tanto con él
que con mi bella mamá
hasta que su encantador paseo,
esta vez, me defraudó.

Mis temores agudizaron,
mis miedos incrementaron;
si pedía al mesero
un plato de papas fritas
me traía un gran libro:

“LA FAMILIA DIVIDIDA”
o si tal vez, un pescado
se me antojaba comer,
era un libro despiadado:
“MIS DOS HOGARES. ¿CÓMO CRECER?”

Las lágrimas en mis ojos
comencé a verter
al dar cuenta de esos monstruos
que nunca he querido ver.

Había luchado tanto
para mantener la unión
en un mundo tan sencillo
como lo veía yo…

Mi padre limpió mi cara
y con cariño expresó:

  • ¿Qué ocurre, amor de mi alma,
    por qué lloras, sin razón?

Le dije con grandes ínfulas:

  • ¡¡Porque los quiero a los dos!! -

Él calmó, así mis miedos
y con mis monstruos, ayudó
con palabras tan hermosas
que ese día me regaló:

  • Lo sé, hijo de mi vida,
    tú eres nuestro mundo hoy
    y en él, siempre como familia
    estaremos los dos.

Me di cuenta de inmediato
un libro se me sirvió
que llevaba como título:
“MI FAMILIA, ES LA MEJOR.”

Luego, pensé sonriendo,
mi padre es un buen lector
y ese día visitamos
la biblioteca, los dos.

Desde entonces, desde ese día,
mis monstruos dijeron adiós.

Autora. Oneida Pérez “Ofly”
Blog.
“Lacitos de Azúcar Poemas de Miel”
©Derechos Reservados

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