Recuerdos

Hay recuerdos tan profundos
que hasta el alma logran tocar,
no se pueden olvidar
y en el pecho se quedan.

Recuerdo aquellos amaneceres
de una belleza sin igual,
me recordaban a ella…
mi gran flor espiritual.

Hoy el viento calla el nombre
que en mis labios se marchita,
y en la sombra de la noche
su recuerdo me visita.

Y aunque el tiempo sea ceniza
y el silencio sea real,
lloro el brillo de sus ojos
en mi invierno mental

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