Recital blasfemo

Carne de remanencia divina.
Un ruiseñor santo, y alicaído.
El diablo que enfrenta dormido,
ha cegado una idea torcida,
en su mente.

Las crucifixiones de dioses antiguos.
Cada una a un postrado y penitente.
Cada una a un pastor anhelante.
De alguna redención u olvido,
de sus pecados.

Pero no hay perdón en el olvido.
El diablo se come el corazón del monaguillo.
Y mientras fornica a las monjas de su templo,
recita la ultima canción de los degenerados.

“Mátalos, mátalos a todos,
crucifícalos a todos, degüéllalos a todos,
quémalos a todos, destripa a los niños,
come la carne de las nodrizas,
y baila vestido con la piel de sus cadáveres.”

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Genial amigo.

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Buah! Brutal y bello!! :heart::heart::heart:!!

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