Realidad

Mi noble dama,
tú me levantaste del suelo
todas aquellas veces que me sentí derrotada
con tu mirada serena
como si todo fuera un camino para andar.

Estuviste entre mis brazos
permaneciendo en silencio,
al compás de nuestros latidos
escuchando el canto de la nada
y comprendiendo que esto sólo fue un paseo muy largo
y nada más.

A veces extraño tu voz
y tu mirada perdida,
en mi mente el alba sigue
siendo tu último suspiro
el comienzo de tu partida,
ahora en otros brazos estarás
acariciando los sueños de alguien que no te olvida.

Aquí en esta habitación
poco se habla de la realidad,
que a veces te espero para estar juntos de nuevo
aunque casi comprendo que algo tienen en común
el dolor y el amor:
Ambos saben cómo estrujarte el corazón.

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Bienvenida a Poémame.

Saludos.

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Un placer leerte de nuevo. Bienvenida!

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Muchas gracias.

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Muchas gracias.
Un abrazo.

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¡Muy lindo! ¡Muy nostálgico!

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Muchas gracias.
Saludos.