Púgiles

La vida es un combate que hay que convertir en fiesta.
Émile Verhaeren*

La vida es un rival
de combate diario,
te arrincona en el ring
te golpea como a un saco
y a la que le duras
apenas tres asaltos.
Sparring impetuoso
luchador incansable.

La vida, en la pelea,
te devuelve los golpes
directos o cruzados,
y te castiga el hígado
y te duele hasta el alma
y tratas de evitarlos.
Un directo al mentón
un croché al costado
y quieres defenderte
y lanzas puñetazos
al aire contra nadie.

Un cate inadvertido
que te deja sin aire,
un revés a la cara
un gancho te remata.
Y tú que no te rindes
ni tiras la toalla
aguantando de pie
en una esquina acorralado.

Y sientes que respiras
el sabor de la sangre
y escupes sentimiento
y rabia amontonada
para tener arrestos
y sin bajar la guardia
mantenerte derecho.
Y luchas y peleas
molinos o gigantes,
y tratas de ser ágil
con tu juego de pies
para que no te alcance
el manotazo helado
el violento zarpazo
que grogui te ha dejado
y acabas el asalto
que la campana salva.

Y al final del combate
en el último round
cuando besas la lona
oyes la cuenta atrás
y has perdido por KO.

3 Me gusta

Lo malo o lo bueno del asunto, es que somos como la puta que encima pone la cama. Ponemos la cara, pero también el puño que la machaca.
Un cordial saludo.

1 me gusta

Aun siendo un pugilato
con tanganazos y golpes en el medio
así como dice Eusebio,
en la vida también hay buenos ratos,
espaciados con la calamidad.
Aplaudo su poema amigo fran
y como los días de diciembre ya se van,
les deseo una muy feliz navidad.

1 me gusta

Gracias por tus palabras. Resistencia y saber vivir para afrontar lo que nos toque. Un saludo cordial.

Mi agradecimiento por tu comentario y por el tiempo de lectura regalado. Y que estas sean unas buenas fiestas para tí. Un saludo cordial.