Profecía

Temor.

     De la nada me convenzo

Para hacer un mundo
a mi modo
pasa la vida, sin mí.

Pido perdón, porque

     A los tres días nadie vio

                                            desde otro cielo

     Lázaro, y su luz de ser mortal

y todos
creyeron su condenación.

Entonces,

Gritaremos

al déspota
por un milagro; debajo de la tierra
el corazón de ídolo
arde.

Y la fe que a mí me hace falta, quedó atrás.

     En esta casa 

también,
murió de pena el impío.

En suma,
vendría bien jugar a traición
y perder
en el lance final.

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Tus versos tienen fuerza profética, poseen una carga y potencial enorme, unas imágenes impactantes, un fuerte abrazo amigo!!!

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Gran poema, Martín! Como dice Mina, tus versos tienen una carga existencial y emocional muy fuerte…se pegan a ti.
Me gusta mucho leerte, amigo.
Un abrazo fuerte, poeta!:blue_heart:

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Que maravilla de poema, siempre con sus profundidades, es un placer leer lo que nos regalas, abrazos

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