Porque no engraso los ejes…

El caminito mordisqueaba la hierba y el bosque. Chirriando y traqueteando la carreta lanzaba astillas, lajas de sonido, apedreaba el follaje callado. El bosque crujía con la hoguera de ruidos incendiando el silencio. Antes tenía por quién callar esta estridencia. Ahora ya no tengo nada.

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Que genial tu poema es diferente, describes detalles muy particulares de cosas que generalmente no prestamos atención ¡me gusto mucho! Saludos

Muchas Gracias colega!

Saludos.

Muy hermosas tus letras, compañero!
Esa canción de Atahualpa Yupanqui, porque no engraso los ejes…me llaman abandonao…me encantaba!
Saludos, Jesús.:heart_eyes: