Por todas las voces silenciadas

Perdóname ¡Oh patria mía! pues he sido vencido,
el corazón ya no late y el espíritu ya no pelea.
El miedo toca la puerta y la indiferencia golpea,
sobre tus frías cadenas yazco perenne y abatido.

De pie frente al abismo observo a tus hijos esclavos,
cautivos y acomodados dentro de sus jaulas de oro,
clamando por la espada de sus verdugos con añoro,
tus valientes hijos vendidos al tirano por centavos.

Prisioneras de la mano corrupta y sádica son tus hijas,
condenadas a ser negociadas como pieles en el mercado.
En la mano blanca reposa el llanto de un espíritu asesinado.
Por todas aquellas voces que en tu mismo silencio cobijas…

Por todas aquellas, el fervor de este corazón renacerá.
Por las voces silenciadas y todas las miradas cegadas.
Por las infancias robadas y las sonrisas violadas.
Por los sueños rotos y las esperanzas ultrajadas.
Por las oportunidades negadas y las vidas arrebatadas.
Por todas ellas este corazón por siempre peleará.

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la voz de los que no tienen voz :clap:t2:

Gracias por ponerle la palabra a esas voces amordazadas, compañero.
Muy hermoso tu poema, Otto!
Saludos.