Pinceladas de Lisboa

Canta -
desde tu abismo
lo más profundo
lo más oscuro

“Feliz cumpleaños”

Espero arribe ese día
donde te avergüences de lo que hoy te avergüenzas.
Soy viejo y está bien -
arrojé al viento mi juventud.
Dibujé postales con todas mis cosas,
quemé algunas naves
y enterré ciertas promesas junto a ciertas personas.

Si por alguna razón me necesitas
cuando el desastre pronuncie con rabia tu nombre,
fibromialgia y desamparo,
instigadoras cicatrices de un mañana por si acaso
en tus zapatos robustas liendres,
y se filtren a tus sueños kilométricos desiertos,
yo solo quiero y sin pensarlo que me lleves
a acopiar para tu triste ángel
sus plumas del lodoso suelo,
flotar fuera de órbitas geométricas
pagar la suma de todas las cuentas
distantes masas a cualquier gravedad,
tomar tu saco
y escapar repentinamente
donde mamá en la cocina y papá aún por llegar.

Ojalá se petrifique la cortisona de este maldito reloj,
el ascua apenas de otro libro imaginándote
componiendo un exceso de piedras
una presa saturada en tus latidos.
Ojalá renazca de nuevo en un país
donde con la prisa de actuar no hieran los errores
donde no importe el peso de las correcciones,
las deducciones arrogantes,
y el ego abyecto y miserable

un simple viaje cogidos del brazo.
Algo más debe saber la vida
un replanteamiento para este espacio dormido en Lisboa,
estas horas de aleihras y un caldo verde
con ofrecimientos y encrucijadas,
de las piezas del alma que dimos,
piezas que quizá al final
nos hagan falta.
Ginja para gritar somos tú yo y el aire en la cara
dos transeúntes figurando un idilio entre puentes del Tajo.
¿Qué tanto se puede conocer a algo cambiante?
Si era el de antes pero también el de ahora…

No debería de extrañarnos
después de mil barreras
del tráfico y del salvajismo
de la caída de un imperio,
de la traición de un ser querido
hallarnos con lo que creíamos días seguros
y solos sin nosotros mismos.

Me asombra el verano templado
el valle de los museos
tu cabeza seduciendo una siesta en mi hombro
con las primeras gotas sobre la ciudad de la luz
íntimamente el fado susurrando versos suaves
risas con llave y besos sin pudor
si solo me escuchas
si solo te escucho
si solo el silencio está ahí
centrifugando trozos de existencia
y espíritus desnudos a este mundo.

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Pareciera que tus letras invitan a un viaje introspectivo y evocador a través del tiempo y las experiencias vividas.

Tus versos reflexionan sobre el envejecimiento, los arrepentimientos, las relaciones y los momentos que conforman la vida.

La nostalgia se mezcla con la esperanza de un futuro mejor, y la poesía sirve como medio para explorar emociones profundas y complejas.

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Hay un interior muy duro en tus versos. El poema, excepcional, usa metáforas finales desde la pasión y mantiene un combate permanente, hasta la extenuación, con experiencias vividas y otras que quedaron en deseos.

Desnudarse ante los demás , es un acto de fe llevado a limites que sin duda consagran al poeta.

Espectaculares tus versos sostenidos por sí solos. El poema soberbio, amigo.

Saludos

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Tan bello cuando caminas así! :clap: :clap: :clap: :heart:

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