La diosa de ébano
se reencuentra con su sueño,
se acaricia el vientre
leyendo sus escrituras.
No quiere titulares
que analicen su alma,
el cariño que nos tiene a todos
es de una amante soldado.
Sus tiempos
son sus extremos y anécdotas,
nos estudia con fervor
mientras se muda las pieles.
No nos devora
no tiene alternativas,
su mayor pasión en la vida
es tener picardía.
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“Sus tiempos
son sus extremos y anécdotas,
nos estudia con fervor
mientras se muda las pieles.”
Precioso poeta, como has combinado tus imágenes, al final la diosa que anhela el fruto de su vientre rehuyendo la crítica, sorprende con su picardía.
Saludos fraternales.
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Muy bueno. Saludos.
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