Pesares del Corazón

En lecho frío, temo yacer desamparada,
y el eco sin alma, en mi alma, retumbar.
Temo arrancarme del éxtasis del amor,
y descubrir sin más que no estás a mi par.

Temo lástima, flaqueza, obligación,
temo tanto y tan a menudo ahora,
todo se rompe, tú, yo, ellos… en confusión.
Temo acostumbrarme, repetir sin demora.

Temo confesar mi impotencia rendida,
no puedo tomar el timón con antaño ahínco.
En vez de voluntad, el móvil me aferra,
donde escucho tu voz, sin más, sin distinción.

Temo porque amo como si fuese el último aliento,
y tal vez, por primera vez, plenamente consciente.
Temo que un día te esfumes sin dejar rastro,
el fulgor de dicha tan querido al corazón latente.

3 Me gusta